Revolución?
He observado con interes el desarrollo de una supuesta "revolución" en mi país. Se trata de Venezuela, donde el gobernante de turno (Hugo Chaves) ha empezado a liderar un movimiento popular, en sus inicios bolivariano ahora socialista, que se propone no sólo cambiar la estructura ideológica y social del país, sino de toda América. Gran empresa ciertamente.
Sin embargo, lejos de parecerme un proyecto hermoso y viable, esto se me parece más a un show cómico de T.V. al más puro estilo de Saturday Nigth Live (el presidente inclusive sale en televisión con su propio show llamado "Aló Presidente" cada domingo).
Desde su llegada al poder, el presidente ha insistido en cambiar el orden social actual, cosa que no me parece del todo descabellada en una sociedad cada vez más elitesca y en donde el 20% de la población posee el 80% de los recursos. El problema es que, básicamente, no ha hecho más que dividir un pueblo que no tenia problemas de división de ningún tipo (racial, religiosa...). Múltiples veces ha instado a la violencia y ha insultado a múltiples y reconocidasfiguras del ámbito nacional.
Ha hecho declaraciones descabelladas (para un presidente) acerca de los E.E.U.U. y sus aliados.
Sin embargo, es muy decepcionante ver que todo ese discurso es inocuo y vacio, lleno de patrañas y mentiras (como muchos otros en este país).
Dice ser un reformador social cuando los hospitales y escuelas venezolanos pasan por su peor momento, donde no se ha construido ningún hospital ni escuela en muchos años. Dice ser el propulsor de la más beneficiosa empresa para los venezolanos, las misiones, cuando estas no son más que parte de su campaña electoral, una forma de ganar adeptos para el Referendum. Dónde la ineptitud de su gabinete es latente cada día que pasa.
Pero eso no es lo peor...
Lo peor es la oposición que el país "se gasta". Una oposición carroñera y sanguijuela que se conforma con las mijagas de poder y aún así se pelea internamete por ella. Una oposición que no cuanta con adeptos ya, salvo esos "burgueses" del este de la capital. No quedan más que cenizas de lo que fue alguna vez, y además sigue ardiendo y quemandose más.
Una oposición sin propuesta ni respuesta.